Mónika 🌹 Feren

Ω

Mónika Feren

Soy antropóloga social y cultural. Me gusta escribir cualquier asunto que se deje escribir, pero no hay duda de que los géneros que más me apasionan son el terror surrealista, la ciencia ficción, el misterio y el suspense. Precisamente he escrito y publicado dos libros de terror surrealista bajo el nombre de Sueños de Otro Mundo (ambos publicados en Amazon). En la actualidad me hallo inmersa en varios proyectos de los que puedes encontrar más información aquí mismo a la derecha de mi foto de perfil. Namasté y gracias

  • infomonikaferen@gmail. com
  • #monicantes
Me

Trabajando en...

En estos momentos trabajo en estos proyectos, a corto y largo plazo:

--VETAL (Ciencia ficción/Distopía) 42%
--El reino de cartón (Novela corta, fantasía) (Editando) 80%
--Proyectos antropológicos (Link no disponible) 28%
--Deja huella: Marketing para escritores autopublicados (pendiente de publicar) 100%

Servicios editoriales

"Informes de lectura, correción de estilo y ortotipográfica, maquetación..."Leer más

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  • El reino de Cartón (pequeño adelanto)

     


    Como algunos ya sabéis, especialmente si me seguís en Twitter, estoy editando una novelette que se ha transformado (sin querer) en una novela corta. La historia de esta historia, valga la redundancia es larga (y aburrida) por eso iré directa al grano.

    ¡Mi intención es publicarla en diciembre!

    Ya que en la novela se habla de frío, hielo e inviernos perpetuos... Qué mejor momento para que vea la luz. Es una historia de fantasía, podría catalogarse incluso como fantasía juvenil. Pero dentro de la trama existe mucho más de lo que puede ser apreciado a simple vista. Es una crítica velada al individualismo y una oda a la cooperación. También una disputa entre el bien y el mal, tan arraigada en nuestras mentes desde tiempos remotos. Hay en esta historia traiciones, conflictos de poder, valentía y mucha filosofía para tiempos convulsos. Existe también una visión inocente y optimista del mundo de la mano de la protagonista indiscutible: Nube Detormenta. Que se mantendrá firme en sus convicciones de principio a fin. En la crítica al individualismo que podría encajar perfectamente con la situación actual de muchas sociedades reales, se vislumbra cómo la mayoría de gente prefiere quedarse de brazos cruzados ante cualquier injusticia si eso supone poder vivir de una forma más o menos acomodada... 

    Iré desvelando más detalles en los próximos días, la verdad es que aunque sea una historia fresca y sencilla de leer, tiene mucho que desgranar. 

    ¡Te diré lo que NO ENCONTRARÁS en El reino de Cartón!

    Historias de amor romántico aunque sí de amistad y familia, personajes a los que siempre le sale todo bien, malvados que se convierten en ángeles resucitados de la noche a la mañana, descripciones interminables... 

    Cuando le di a mis betas el borrador puro de esta novela algunos de ellos coincidieron en señalar un detalle, que les recordaba a La historia interminable o Alicia en el país de las maravillas. No es coincidencia que esas dos historias sean en mi mente unas magníficas creaciones. Desde luego no encontrarás un dragón gigante ni conejos apurados por el tiempo, pero sí misterios por resolver, cosas que son y no son, sucesos incomprensibles y extraordinarios... Y hasta ahí puedo leer. 

    Ahora llegó el turno de desvelar un poco más de la trama a través de fragmentos sueltos, según los números de página que mis queridos amigos/as de Twitter me han dejado en este Tweet: 



    Intentaré seguir un poco el orden desde número más pequeño a más grande, aunque no creo que tenga demasiada coherencia de todos modos (xD)


    Paula  (@tinta_grafitodice 8: 

    Sincuernos ya estaba preparándose para dormir cuando Nube apareció echa una furia. Quería que el gran caracol se asustara al verla, cosa que resultaba harto complicada, él estaba acostumbrado a cruzarse con todo tipo de criaturas en sus lentas excursiones al reino de Cartón.

    Bruno (@brunoenserio) dice 9:

    —El rey no tiene la culpa de la maldición de Congel —replicó Nube con inocencia. Aquel mundo era tan grande y lleno de intrigas que no sabía ni la mitad de las tramas que tenían lugar en él—. ¿O sí?

    Félix Morales (@alacran_de_rio) no es supersticioso y apuesta al 13 también a la palabra espamódicos que ha devuelto 0 búsquedas en el documento:

    La sucesión al trono había sido un escándalo. Se rumoreaba que estaba implicado en el asesinato del anterior rey, Lord Kent. Ningún juez lo condenó por ello. Incluso se decía que el propio Bard había sido puesto ahí por el gran creador Nelson. Algunos aseguraban que habían visto una mano de un tamaño descomunal e imposible asomando tras las montañas portando al rey hasta dejarlo caer en el trono dorado del castillo. Por supuesto tal asunto era imposible.

    El corre letras (@martoscollado) dice 15 (la niña bonita): 

    Su rostro azul y morado brillaba en tonos irisados. El pelo de punta podría parecer de risa a ojos inexpertos, pero ningún ser osaría a reír en presencia de Congel o sus dientes saltarían de las encías en el mismo momento que esbozara la sonrisa.

    Ramón (@rpp_96) y Marta (@martagpautora) coinciden en señalar la página 22, así que van dos fragmentos: 

    Corría una ligera brisa helada similar a la del pueblo donde vivía Nube. Debía darse prisa.  Su madre le había enseñado a leer el cielo muy bien y la forma hundida de las nubes blancas y grises vaticinaban una caída de nieve inminente Cuando nevaba la nieve se convertía en hielo y tras pasar un tiempo en la superficie nunca jamás volvía a descongelarse.

     —Solo hay una manera de atravesar la segunda prueba. —Subió encima del zapato derecho de Nube y miró hacia arriba—. He estado leyendo el cartel. Es lo que tú deberías haber hecho, pero has preferido confiar en un artilugio viejo que ni siquiera conoces. ¿Cómo piensas llegar al final del camino con tanta insensatez?

    Iván (@IvanRosEscribo) dice que la 24:

    —¿Puedes llevarnos al otro lado de la montaña?
    —Podría intentarlo, sin embargo, no es seguro que acabe del todo bien. Lo que me ocurrió en el bosque surgió de improviso y además estaba solo, ¿cómo voy a saber si puedo transportar a una niña y a una linterna dormilona?

    Puri (@PuriRV) apuesta por el 28:

    En el cofre del tesoro que guarda mi amigo Loro, está tu nombre escrito desde un tiempo infinito —rimó y la puerta se acercó hacia ella—. Hay una carta que cuenta tus hazañas, las que han sido y las que serán, solo tienes que pedirla y se te dará

    Portal Fantasía (@LVSFin) dice 31: 

    Nube casi corría por el río Helado en busca de lo que sería la cuarta prueba. Apenas recordaba cuánto tiempo llevaba caminando por allí. Este parecía transcurrir de un modo distinto en aquel lugar, muy denso y a la vez rápido. Aun quedaban manzanas, pero eso no era ningún indicador fiable, ya que por muchas que cogiera siempre surgían más si así lo deseaba Por algo le llamaban las manzanas perpetuas.

    Eduardo (@eduariasGC) dice 44: 

    ¿Sería una niña de esas repelentes que no tenían nada en el cerebro? No importaba, solo el hecho de que se hubiera atrevido siquiera a llegar a los límites del río Helado ya hablaba de la valía de la muchacha. Se convertiría en la esposa perfecta y en una reina maravillosa.

     Pablo (@PabloUriaDiez) se arriesga con la 47:

    Caminaron en silencio, Nube solo atendía a sus pies y a los raídos zapatos que los cubrían, hartos de tanto soportar el frío de las Tierras Vacías. La escarcha se apoderaba de ellos como de todos los corazones de los habitantes del pueblo.

    Mark con k (@itsmarkev) señala el 54: 

    Nube observó a la chica detenidamente, su cara no tenía ninguna arruga a la vista. Los ojos eran demasiado grandes comparados con el pequeño rostro y las pestañas negras se elevaban lustrosas casi hasta rozar la frente. Los labios carnosos parecían dibujados, de una tonalidad tan rojiza que podría competir con las manzanas perpetuas. Llevaba una bata blanca, un pequeño maletín en la mano y además estaba descalza.

    Marta (@martamadridR) dice 55: (esta página es delicada, llena de spoilers)

    Nube se sentó en el suelo y se acomodó como pudo tapándose con la capa que la doctora le había colocado sobre los hombros. Puede que la mujer no fuese tan mala al fin y al cabo. Cerró los ojos para concentrarse al máximo y pensar.

     Cristian (@CBlancowriter) apuesta todo a la 57:

    —¿Tú no sabías nada de todo ese enrevesado plan? —preguntó Nube sin más—. ¡Apenas entiendo nada de lo que me has contado! Por otro lado, parecía tan sincero...

    Gala (@galatears) dice 68:

     —Creo que no responde ante nadie, está tieso. 

    Jesús el Emoji (@jesusakacarton) se fue a la última página señalada: 

    El segundo baile había terminado. Llegaba el momento por todos esperado. Conocer al fin a la que sería la esposa del rey Bard durante todos los años que durase su reinado de ahí en adelante. Se murmuraba que se trataba de una joven hermosa llegada desde un lugar muy lejano y proveniente de una familia de alta reputación.

    También me han dicho la palabra crisol pero desafortunadamente no la he hallado en mi texto. Es una palabra muy bonita, me la apunto para incluirla. 

    ¡Gracias por participar en el descubrimiento de pequeños fragmentos de El reino de Cartón!

  • Hace 5 años...

     


    Hoy hace cinco años que Amazon publicó mi antología de terror surrealista y creepy que tanto me costó elaborar. Hoy hace cinco años, el 18 de noviembre de 2015 salía a la luz el ebook de Sueños de otro mundo. Por aquel entonces, no existía KDP Amazon tal como hoy se conoce, y toda la gestión se realizaba desde Create Space. Ni siquiera recuerdo cómo es que me enteré de que cualquiera podía publicar un libro desde esa plataforma, sin ningún coste... El caso es que tenía unos relatos empezados, olvidados y sin terminar (como no) y pensé ¿por qué no unirlos, escribir otros nuevos y hacer una antología? 

    Así fue. Originalmente eran seis relatos a cual más disparatado. Uno de ellos escrito por mi querida hermana (que también prologó el libro e hizo las ilustraciones y cubierta ❤) y los otros cincos nacidos de mi surrealista imaginación. El primero que escribí es el mismo que da título a la antología, un relato ya antiguo inspirado por un sueño (real) en el que tenía mucha sed y no podía alcanzar el vaso de agua en la mesilla de noche. Fue cambiando según el tiempo cambiaba y al final se quedó en la pesadilla de Elisa, que no da despertado ni mitigado su sed.

    Cuando publiqué el libro me di cuenta que en todos los relatos aparecía el elemento fuego

    Otro de los relatos (Tommy, el que nunca duerme) también tiene su historia. Uno de los primeros textos que escribí cuando aun tenía 13 o 14 años. Conservo la libreta en donde contaba la historia de Tommy, un niño que se había electrocutado en una torreta de alta tensión. Como ya comenté en alguna otra parte, recuerdo que fue inspirado por un programa de aquel entonces, Impacto Total, en donde se mostraban accidentes de todo tipo. Tommy se quedaba en coma y ocurrían extraños sucesos. El relato en la antología poco tiene que ver con aquel texto de antaño, excepto que el protagonista es Tommy con un nuevo acompañante, Joe. 





    Lo que más me costó de publicar este libro fue editarlo. En el momento en que me senté a corregir las historias, el síndrome del impostor me atacó con dureza. ¿Quién va leer tus locuras? ¡No sabes escribir! ¿Terror? ¡Pensarán que estás loca! Y muchas otras sentencias que pasaban por mi mente mientras me dedicaba a la corrección. Pero un buen día, ¡chas! ya estaba publicado. 

    Tardé más tiempo en recibir la versión en tapa blanda, allá por enero de 2016, la sensación de plenitud al ver el libro finalizado e impreso fue indescriptible. Quizá en aquel momento no había tanta gente publicando de manera independiente como ahora. De hecho, existen muchas más plataformas para hacerlo que en aquel entonces y cada vez son más y más fáciles de utilizar. 

    Una vez que empiezas ya no quieres parar. Por ello, decidí escribir una segunda parte para todos los relatos que aparecían en la antología ya que los finales eran puramente abiertos y daba pie a continuación. Cualquier historia puede convertirse en interminable sabiendo tirar del hilo. En general, creo que se me fue un poco la mano tirando de ese hilo. Empecé a conectar las historias, de pronto todo encajaba, me venía bien que unos personajes se juntaran con otros y acabaran formando parte de historias en las que en principio no tenían nada que ver. El segundo volumen, aunque está dividido en relatos, podría funcionar como novela, esos relatos podrían ser capítulos, pero claro, para poder entenderlos es imprescindible leer el primer volumen. Hacer promoción de estos dos libros se me hizo muy cuesta arriba en aquellos años (el segundo volumen lo publiqué en 2017) porque solo podía promocionar el primero de manera efectiva, ya que el segundo era inseparable. Comencé a pensar que era todo una "caquita" y decidí unirlos en un solo volumen que después acabé borrando (ja,ja). Pero eso es otra historia.

    Con el paso de los años me di cuenta de que este género que escribí, podríamos decir que terror aunque existen muchos tipos de terror, creeepy o surrealista, no es un género mass media, no le gusta a todo el mundo, aunque el público que tiene es fiel. Muchas veces me asusté creyendo que quien leyera mis relatos iba a imaginar que soy una loca o perturbada por lo que escribo. La mentalidad de muchas personas es así: "uy, mira lo que escribe, tiene que estar trastornada". Cuando en realidad son solo historias. Me gusta escribir surrealismo porque lo normal ya lo vivo en la vida cotidiana. De hecho, tengo otra novela (a medias) que empezó siendo "normal" y bueno, se fue transformando. 

    La promoción en los primeros años fue inexistente, primero por mi reticencia a mostrar lo que había escrito, segundo porque no tenía ni idea de como hacerlo.


    Todo lo que me daba la cabeza era poner imágenes con frases de los relatos



    Sigo sin poner en marcha planes de marketing con estos libros, pero hoy es un día especial porque es el quinto aniversario. En Twitter estoy realizando un sorteo:


     

    Y también otro en Instagram:



     

    Sé que casi nadie va a participar, es así. Al ver de qué van los libros huyen disparados, pero bueno siempre puede llegar a alguien que sí le interese. ¿Podrías ser tú? 
  • PROMOCIÓN | NOTAS DE PRENSA PARA ESCRITORES AUTOPUBLICADOS

     

    Antes de meternos de lleno en el asunto en cuestión quisiera detenerme un instante a explicar el título de este artículo, sobre todo el hecho de que me dirijo a "escritores autopublicados". Hace unos meses, escribí un libro de Markéting para escritores autopublicados (pendiente de publicar) y decidí dirigirme a ellos porque deduzco que un escritor o escritora que publica con una editorial tradicional ya debe tener ese aspecto cubierto por la propia editorial. Un autopublicado que debe hacer todo el proceso por su cuenta y riesgo (siempre contando con ayuda profesional si lo desea y su bolsillo se lo permite) también tiene que ocuparse de la promoción y el markéting, el talón de Aquiles de muchos escritores. Algunos piensan que es inútil o no sirve de nada y se lamentan viendo cómo su libro no se vende o no logran alcanzar el "éxito" esperado, otros lo intentan con estrategias más o menos decentes que consiguen resultados apropiados. Lo cierto es que, como digo en el libro de Markéting para escritores autopublicados (¡pronto lo publicaré, lo juro!) no existe una receta mágica que funcione para todos igual y por mucho que implementes una buena estrategia de promoción y markéting, eso no significará que la obra se venda como churros. (Creo que es un punto que debe tenerse muy claro antes de comenzar cualquier campaña de promoción)
    En el caso que hoy nos ocupa, las notas de prensa, se supone que cuando un escritor autopublicado se dispone a enviar una a un periódico tradicional o digital, ya tienes su "producto" terminado y a la venta, por ello ha pasado a la parte de promoción. Pero algo que puede suceder sin que el escritor/a sea consciente es que el libro tenga ciertas carencias. ¿Qué ocurre si envías una nota de prensa y no te hacen caso? Al final del artículo dejaré algunas ideas. 
    Antes de eso, debemos aclarar qué es una nota de prensa, así como su estructura y la información que a mí me parece más relevante en el caso de que un escritor decida utilizar este método como parte de su promoción.
    Cuando realicé el curso de redacción publicitaria me reencontré con las notas de prensa,  ya había tratado con ellas en el módulo de  Markéting&Comunicación que hice en 2018 y también escribí alguna para los eventos que organizábamos. En el ámbito literario, hace un mes aproximadamente me puse a pensar que por qué no era un elemento de promoción que se utilizase por parte de escritores (o al menos en el círculo literario en el que me muevo no veía que esta herramienta estuviera explotada lo suficiente) y lancé una encuesta en Twitter:

    Quizá el resultado no sea muy significativo, ya que solo participaron 37 personas, pero de todos modos me hizo reflexionar aún más, ¿y si no se usa porque no se conoce? Incluso me di cuenta de que yo misma no lo había incluido en el libro de markéting para escritores que tenía escrito (y que incluiré, por supuesto). Si se desconoce esta herramienta, es imposible que se utilice. 


    ¿QUÉ ES UNA NOTA DE PRENSA?

    Sencillamente, es un documento escrito con el que nos dirigimos a un medio de comunicación, en este caso un periódico (bien sea tradicional o digital) para comunicar una noticia de interés. Las notas de prensa son una de las herramientas más utilizadas en la estrategia comunicativa de cualquier marca o empresa, sin embargo, en el mundo literario no parecen tener cabida. ¿Es eso cierto? En absoluto. La publicación de un libro puede interesar a un periódico para rellenar su sección de literatura (si es que la hubiera) de cultura, o simplemente artistas emergentes locales. Si eres un escritor desconocido te será más sencillo intentar acceder a periódicos locales y a los digitales más modestos. Seamos claros, El País no va a promocionarte. Para poder hacer una buena nota de prensa y llamar la atención de los que reciben los correos electrónicos, es necesario seguir la estructura clásica de una nota de prensa porque de otro modo quizá rechacen sin más tu petición. Tampoco es de recibo poner tu libro por las nubes, solo escribe una noticia como si fueses un reportero objetivo que no conoce tu obra. De otro modo puede que no te incluyan en el siguiente número ni te comprarán el libro. ¡Pies en el suelo! 


    ESTRUCTURA DE UNA NOTA DE PRENSA CLÁSICA

    Encabezado
    Aporta una información al periodista que le orienta sobre el documento y su contenido. En el encabezado debe figurar:
    -"Nota de prensa"
    -Fecha y lugar
    -Nombre de la empresa (en el caso de un escritor, nombre del escritor o pseudónimo) y logotipo (si se dispone de él)

    Titular
    Es la idea principal de la nota de prensa. Debe ser INFORMATIVO y sobre todo CONCISO. Que llame la atención es también muy importante para que la persona que reciba la nota de prensa quiera seguir leyendo de qué va el asunto. La letra del titular debe ser más grande que el resto de la nota de prensa. SIN PUNTO FINAL (como buen título que es) y preferiblemente en negrita (opcional)

    Subtitular
    Este es un elemento opcional que complementa la idea transmitida en el titular. Debe colocarse debajo del titular con la fuente a 12 puntos si es posible. Algunos utilizan cursiva para este apartado.

    Entradilla
    Es el primer párrafo de la noticia. Se debe dar respuesta a las 5 W del periodismo o al menos a las que resulten más relevantes:
    -When (¿Cuándo?)
    -What (¿Qué?)
    -Who (¿Quién?)
    -Where (¿Dónde?)
    -Why (¿Por qué?)

    A estas cuestiones se le puede añadir el "cómo" y responder también a esa pregunta
    Este es el apartado más complicado, ya que debemos resumir en 4 líneas como máximo las partes más importantes de la noticia respondiendo, en la medida de lo posible, a las 5W. En algunos sitios dice que se debe añadir la fecha y lugar antes de la Entradilla o del cuerpo de texto que veremos a continuación. Sin embargo, en mi curso la ubicaban en el encabezado. Ambas formas son correctas.

    Cuerpo de texto
    Aquí se ubica en resto de párrafos de la noticia, donde se desarrolla el contenido de la misma. Empieza por lo más importante hasta lo menos. Los párrafos no deben de ser largos, lo ideal es que sean como mucho cuatro o cinco en este campo (la nota de prensa en sí debe ocupar 1 cara de folio o 2 en algún caso especial, con una extensión ideal de 500 palabras). Evita también las repeticiones e intenta generar interés.

    Información y contacto
    Se incluye información adicional de la empresa (o el escritor) un breve resumen de quién eres o tu filosofía y objetivos. 
    El contacto es el final de la nota de prensa, donde debes poner tus datos de contacto (mail, teléfono, redes sociales) por si el periodista finalmente decide ponerse en contacto contigo.



    PARTES MÁS IMPORTANTES PARA PROMOCIONAR TU LIBRO
    Lo que primero que se ha de tener en cuenta es que entre la publicación de una nota de prensa en el periódico y el escritor, existe un intermediario que es el periodista que leerá la nota de prensa. Se debe ganar el favor de la persona que lea la nota de prensa, convencerlo de que está ante una noticia interesante que su periódico podrá publicar. Por ello el lenguaje publicitario es distinto al literario. Debe ser persuasivo. Dicho lo cual, considero que la parte más importante de la nota de prensa para un escritor es la ENTRADILLA, ahí es donde debe centrar sus esfuerzos, ya que es un apartado corto y por tanto conciso. Si se logra atrapar al periodista y sigue leyendo es casi seguro un éxito y será publicada la noticia.

    El uso de imágenes está permitido en las notas de prensa (debemos poner la imagen o imagen en el correo como archivo adjunto, no dentro del documento de la nota de prensa) y será lo ideal para un escritor que tiene una cubierta de su novela. Por supuesto, debe tener una resolución óptima (300ppp recomendado) 

    La parte menos destacada a mi parecer debe ser la de información (que al periodista tampoco le importará demasiado) y se debe ser realista y sobre todo no presumir de éxitos y reseñas positivas de anteriores lectores. Es preferible (a mi juicio) huir de frases como "El libro que lee todo el mundo",  "Cuando empieces, no podrás parar", "La novela del año". Que poco aportan y dicen más de la egolatría del autor que de otra cosa.



    Respondiendo a la pregunta que dejé en el principio del artículo:
    ¿Qué ocurre si envías una nota de prensa y no te hacen caso? 
    Pues en principio no pasa nada, puedes seguir intentándolo, pero no me refiero a eso. Sino a ¿por qué la nota de prensa puede resultar un fracaso estrepitoso? Puede que no haya generado el suficiente interés por varios motivos:
    • Excesiva o escasa información
    • Información irrelevante e innecesaria 
    • Libro descuidado 
    El punto más importante es el último. Si por lo que fuera el periodista decide investigar más sobre la obra del escritor y navega hasta la página de venta, sea esta cual sea, Amazon, la propia web del escritor y similar, y se encuentra con un libro de aspecto descuidado, una cubierta insuficiente o mal realizada, faltas de ortografía en las descripciones y cosas por el estilo, seguramente el periodista pierda el interés que había conseguido trasmitir en la nota de prensa. Por ello, es de vital importancia que lo que primero se cuide y en lo primero que deben centrarse todos los esfuerzos del escritor es en tener un producto bien acabado en todos los sentidos.

    En el libro de Marketing para escritores autopublicados que espero poder tener listo en poco tiempo, ofreceré ejemplos detallados de notas de prensa adaptadas para escritores, alguna plantilla seguramente y también ejemplos de cómo NO escribir una nota de prensa. 
  • El síndrome del impostor

      


    No, no he venido a escribir sobre el juego que tan de moda está últimamente. Hoy me gustaría analizar qué se entiende por síndrome del impostor. Un síndrome que parece acechar a los artistas en general y a cualquiera que lo haya sufrido en particular. En realidad, según los estudios que existen sobre el tema, afecta sobre todo a mujeres y en el ámbito académico. Sigue leyendo y descubre por qué dicen esto.

    Y dirás tú si nunca has oído hablar de este síndrome, ¿y eso qué es? ¿es contagioso? Pues para ponernos en antecedentes, este síndrome es un fenómeno (algunos dicen trastorno) psicológico, también llamado síndrome del fraude. El término fue acuñado por las psicólogas clínicas Pauline Clance (AQUÍ unas referencias en inglés) y Suzanne Imes en 1978. (Imposter Phonomenon)

    Quiénes sufren este síndrome tienen la constante sensación de que todo aquello que consiguen, es decir, el "éxito" en sus vidas se debe al azar o la suerte y nunca pueden llegar a reconocer que se lo merecen. Sienten que no se han ganado esa posición, ese ascenso o ese reconocimiento

    El síndrome del impostor paraliza a las personas que lo sufren porque de repente se ve n así mismas como incompetentes incluso ante un trabajo que acaban de realizar bien. Empiezan a considerar que no es lo suficientemente bueno y que la gente de su alrededor tiene demasiadas expectativas puestas en sus habilidades. Creen que no van a poder repetir lo que han hecho si alguien se lo pide. 


    ¿Por qué se cree que este síndrome afecta sobre todo a mujeres y en el ámbito académico?

    Cuando en 1978 la doctora Clance elaboró sus conclusiones sobre este fenómeno psicológico al que dio nombre, lo hizo después de analizar a sus estudiantes y observar que algunos de ellos dudaban de sus capacidades y no se sentían orgullosos de sus logros. De ahí que se relacione con el mundo académico. Lo de las mujeres va de la mano de prejuicios instalados en el imaginario de una manera inconsciente: las mujeres lo sufren más porque se espera de ellas que sean exitosas y además cumplan su función de madre o cuidadora. ¡OJO! No es un pensamiento que yo tenga, sino que es por lo que se solía (en pasado) relacionar con las mujeres. Por suerte, hoy en día se reconoce que afecta tanto a hombres como a mujeres por igual y en distintos ámbitos no solo el académico o profesional.

    El síndrome del impostor es un problema en la autoestima y puede llegar a ser muy dañino para quien lo padece

    Las causas de este síndrome tan perjudicial pueden deberse a varios factores. La doctora Valeria Young, que también investigó este síndrome, lo achaca a cuatro elementos clave de los que destacaré dos:

    • Dinámicas familiares durante la infancia: si tu hermano o hermana era el considerado el "inteligente" y tú el "simpático". La presión de los padres hacia los hijos para que sacaran buenas notas o vivir dentro de una familia "exitosa" (luego te cuento por qué entrecomillo el "éxito") y sentir que tienes que estar a la altura.

    • Percepción de éxito, fracaso y competencia: además de lo que cada uno entienda por estas palabras, aquí añadiría el perfeccionismo extremo que puede llegar a ser un problema porque sentirás que nunca es suficiente y aunque logres terminar algo, siempre se podría haber hecho mejor, lo que puede llevarte a que te estanques en cualquier proyecto por querer mejorarlo al máximo.



    -SOY UN IMPOSTOR -dijo el escritor


    Quizá nadie se lo diga a sí mismo con estas mismas palabras, pero ¿a quién no le ha ocurrido alguna vez que editando algo que se ha escrito con anterioridad ha creído que es una bazofia, una caca, una defecación suprema? Creo que muchos escritores se pueden sentir identificados con esto. A menudo leo en las redes cómo algunos de ellos se quejan de este síndrome, no solo lo nombran sino que se lo atribuyen. Se sufre, y lo digo por experiencia propia, ya que al estar inmerso en una corrección, no ayuda en nada tener estos pensamientos tan negativos, llegando incluso a dejar de lado la escritura o costar un mundo ponerse a la tarea de escribir, cuando se supone que es algo que nos apasiona y nos encanta. 
    "La mayoría de las personas que sufren el síndrome del impostor no dirían que se sienten como impostores. Pero cuando oyen hablar sobre el tema a menudo exclaman: '¡Así es exactamente como me siento!'", asegura la doctora Clance.
     Así, creo que el síndrome no solo es que sientas que eres un fraude porque la gente te alaba y tú realmente piensas que no te lo mereces, porque ¡ey! no hay para tanto. También se incluye dentro del síndrome del impostor esos pensamientos negativos que te van minando día a día incluso antes de que puedas finalizar lo que has emprendido. 

    Esto sirve para escritores y no escritores. Cualquier persona, trabaje o estudie en el área que sea podrá sentirse identificado con este fenómeno de la psique humana. Un artista, un médico, un abogado, el cajero del supermercado, una policía o el juez de guardia. Es una condición psicológica que puede aparecer en cualquier momento y atizar con su látigo.

    Similitudes con el pensamiento defensivo

    Hay personas que viven inmersas dentro de un pensamiento negativo que le sirve para defenderse antes de que el ataque ocurra: se denomina pensamiento defensivo. El síndrome del impostor y el pensamiento defensivo se parecen en que se tienen dudas acerca de la propia capacidad para hacer cualquier tarea y se mantienen unas bajas expectativas todo el tiempo. Todo ello, a pesar de que se haya tenido "éxito" en cualquier acción emprendida. No te crees merecedor del éxito, con tu pensamiento defensivo dirás "bueno, ya me lo esperaba, todo me sale mal" y el síndrome del impostor te hará pensar que descubrirán tarde o temprano que no eres tan inteligente como creen.

    ¿Cómo saber si tienes el síndrome del impostor? 

    En esta página (en inglés) hay un test que te ayudará a saber si sufres de "impostoritis aguda". Te dejo las afirmaciones en castellano, las cuales tendrás que valorar de la siguiente manera según te sientas más o menos identificado con ellas en una escala del 1 al 5, donde cada número significa:

    (1) nada cierto (2) raramente (3) algunas veces (4) a menudo (5) muy cierto

    1.  A menudo he tenido éxito en una prueba o tarea, aunque tenía miedo de no hacerlo bien antes de realizar la tarea
    2. Puedo dar la impresión de que soy más competente de lo que realmente soy.
    3. Si es posible, evito las evaluaciones y tengo miedo de que otros me evalúen.
    4. Cuando la gente me alaba por algo que he logrado, me temo que no puedo cumplir con sus expectativas sobre mí en el futuro.
    5. A veces pienso que obtuve mi posición actual o mi éxito porque estaba en el lugar correcto, en el momento correcto o conocía a las personas adecuadas.
    6. Me temo que las personas importantes para mí pueden descubrir que no soy tan capaz como se creen.
    7. Tiendo a recordar las ocasiones en los que no he hecho lo mejor que pude.
    8. Raramente hago un proyecto o tarea tan bien como me gustaría.
    9. A veces siento, o creo, que el éxito en mi vida o en mi trabajo ha sido el resultado de algún tipo de error.
    10. Es difícil para mí aceptar cumplidos o elogios sobre mi inteligencia o logros.
    11. A veces siento que mi éxito se ha debido a algún tipo de suerte.
    12. Estoy decepcionado con mis logros actuales y creo que debería de haber logrado mucho más.
    13. A veces temo que otros descubran cuánto conocimiento o habilidad realmente me falta.
    14. A menudo tengo miedo de que pueda fallar en una nueva asignación o empresa, aunque generalmente hago bien todo lo que intento.
    15. Cuando he tenido éxito en algo y recibo reconocimientos por mis logros, tengo dudas de que pueda seguir repitiendo ese éxito.
    16. Si recibo muchos elogios y reconocimientos por algo que he logrado, tiendo a descartar la importancia de lo que he hecho.
    17. A menudo comparo mi habilidad con los que me rodean y creo que pueden ser más inteligentes que yo.
    18. A menudo me preocupa no tener éxito con un proyecto o en un examen, a pesar de que otras personas a mi alrededor tienen una confianza en que lo haré bien.
    19. Si voy a recibir una promoción u obtener algún tipo de reconocimiento, dudo en decírselo a otros hasta que no sea un hecho.
    20. Me siento mal y desanimando si no soy “el mejor” o, al menos, “muy especial” en situaciones que involucran logros.

    0-40
    No sufres el síndrome
    41-60
    Sufres el síndrome de manera moderada
    61-80
    Sufres el síndrome de manera significativa
    81-100
    Impostor nivel dios

    Como ves, cuanto mayor es tu puntuación más síndrome del impostor sufres. Pero quizá aún más importante que reconocerlo, es conocer cómo lidiar con él. 

    Antes de continuar me gustaría contar porqué he entrecomillado "éxito" todas las veces que ha aparecido. Sencillamente, porque me parece una palabra con muchos significados y múltiples interpretaciones, además de subjetivo a más no poder. Cada cuál entenderá el éxito de una manera. Para alguien (hablando del sector literario) el éxito puede ser publicar un libro y para otro puede ser el mero hecho de conseguir terminar de escribir un capítulo o un párrafo de la novela. Y así con todo. En el vídeo puedes ver una charla muy interesante sobre el éxito y cómo es percibido. Charla que me compartió mi hermana y que daría para otra entrada, la verdad.



    Continuando y ya para ir terminando con el síndrome del impostor, algunas de las "soluciones" que he estado leyendo y que me parecen positivas, dignas de compartir y que, desde luego, pueden servir de ayuda en un momento puntual, son:

    -Escribe como te sientes. Este tip lo aplicaría para cualquier cosa en la vida. Escribir siempre es bien. Si no tienes con quien hablar, o sientes que nadie te va a entender, escribe. Aunque sea para ti. Lograrás poner en orden tus ideas y escucharte a ti mismo de una manera menos caótica que cuando estás pensando.
    -Reconoce cuando te está atacando el impostor: aprende a interpretar el momento exacto en qué te ataca el síndrome para poder frenarlo a tiempo.
    -Comparte cómo te sientes: con alguien de confianza que esté dispuesto a escucharte sin juzgar, capaz de comprender tus sentimientos sin decir que eres un dramático de la vida. Por desgracia, hay poca gente que te escuchará, puedes escribirme si sientes que nadie te entiende.
    -Haz una lista con todas tus fortalezas: para que nunca se te olvide de lo que eres capaz.

    Se me ha quedado una entrada bastante larga y me hubiera gustado escribir también sobre el síndrome que se considera el contrario del impostor: el efecto Dunning-Kruger. Será para otra ocasión.

    Antes de la despedida verdadera, también me gustaría dejar por escrito que tras la documentación para esta suerte de artículo psicológico para escritores y no escritores, he leído que el síndrome del impostor tiene un punto positivo al menos, y es que ayuda a mantener los pies en el suelo y la humildad intacta. No se trata de luchar como fieros leones contra este fenómeno, sino de no dejar que domine nuestra vida.

    Anécdota personal que no viene al caso, pero que me apetecía escribir
    En mi caso, se me viene a la mente una anécdota que me sucedió estando en un taller de empleo en el que nos enseñaban a buscar trabajo. Un día, tuvimos que sacar nuestros CV a relucir y contar qué estábamos haciendo y demás. En aquel entonces, yo estaba con la carrera, me había matriculado por primera vez de 12 asignaturas (¡una locura!) y en el primer semestre suspendí 1. 

    Cuando estaba hablando de mis estudios delante de las 20 personas de la clase (esto ya daría para otra entrada sobre hablar en público, lo anoto) dije que:

    "Bueno, los estudios bien, aunque he suspendido una que me queda para septiembre" y no comenté nada sobre mis aprobados que eran las otras cinco asignaturas del semestre con bastantes buenas notas, por cierto. La que había sido mi profesora en el módulo de márketing anterior, dijo: "¿por qué no le cuentas también las buenas notas que has sacado?" Y yo respondí que no me gustaba "presumir" de mis logros porque en realidad era algo que me costaba mucho. (En el fondo también pensaba que gran parte de mis cualificaciones se debían a la suerte: que si había salido la pregunta que mejor me sabía, que si me había preparado regular pero con mi don de la escritura podía salvar el examen...) Una señora que estaba en el aula dijo: eso es falsa humildad. Las palabras se me quedaron grabadas a fuego y es que, nunca me habían dicho nada parecido. Como no me gustaba hablar de mis "éxitos" resulta que era una engreída oculta tras la apariencia de la humilde pobrecita que suspendió una asignatura. 

    En perspectiva, me da un poco la risa, pero en el momento me quedé a cuadros. ¿Sería verdad que era una falsa humilde? Toda la vida tuve problemas para aceptar halagos, no me gusta, me hace sentir bochorno, me escondo debajo de las piedras, siento que podría hacerse mucho mejor, sé lo que hay tras la aparente "perfección" que algunos insisten a veces en colocarme y que sé que no es tal, todo lo contrario, desastre es mi apellido. 

    Ahora creo que el síndrome del impostor me acompaña desde que tengo uso de razón, como se dice, pero he intentado hacerle frente siempre de una manera muy clara y es pensando en él. No dejando que actúe a su antojo y como le da la gana sin reconocerlo. Hace 2.500 años dijo Sun Tzu en El arte de la guerra:
    Conoce al enemigo y conócete a ti mismo y saldrás triunfador en mil batallas

    Si el enemigo vive en tu interior, haz que salga y plántale cara. ¡No al autosabotaje!  

    Gracias por leerme hasta el final. Si te ha gustado deja un comentario si quisieras leer más artículos como este. Aunque los voy a escribir de cualquier manera ¡ja, ja! 

    Nos leemos muy pronto, namasté y gracias.

    BONUS

    CURSO DE AIDA BAIDA GIL SOBRE CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

    Libro de Sandi Mann: El síndrome del impostor: cuando creemos (erróneamente) que nuestros logros se deben a la suerte


  • Reflexiones desde la trascendencia

     


    Me levanté hoy dispuesta a volcar en esta entrada todos los pensamientos enredados que habitan en mi mente. Son las 13:17 del mediodía y lo único que he hecho es un poleo menta (no soy muy fan de las infusiones, pero cuando empieza el frío es la única manera de obligarme a beber agua para no deshidratarme). Todo lo malo es empezar, supongo. El caso es como poner orden en este caos mental (caso-caos-caso-caos) y que se entienda lo que quiero decir. ¿Qué lo entienda quién? Aquel que lo lea, por supuesto. Me preparo para una entrada larga, infinita, ecuménica que seguro no va a leer completa ni el tato y yo tan feliz (si acaso llegas al final, déjame un comentario para saber que estás ahí conmigo). 

    Vengo a contar algo que tiene que ver con la escritura, con todos los proyectos que emprendo y rara vez acabo todo sea dicho de paso. Una sensación que me persigue desde hace unos meses, que no podía comprender y que al fin, tras tiempo de reflexión conmigo misma (mientras friego los cacharros sobre todo ¡abajo el lavavajillas!) puedo intentar echarla fuera cual bola de pelo gatuna. 

    He solicitado audiencia con la Mónica del pasado, aquella que empezó a navegar por los lares de internet ya bien mayorcita. También con la Mónica del futuro. Estas dos no necesariamente tienen que estar adelante o atrás (futuro-pasado) quizá estén solo superpuestas mirándome con sendas caras de bobas y preguntándose: ¿qué estás haciendo con tu vida, Mónica del presente?

    Me siento atrapada, como si alguien estuviese corriendo detrás de mí y yo me esforzase por correr y correr hacia ningún lugar. Sin duda no es más que una metáfora, nadie está corriendo pensando en atraparme (eso espero). No quiero ser un Leonardo di Caprio de la vida escapando de Tom Hanks (Catch me, if you can). Podría achacarse esta reflexión a que he entrado en los treinta y cinco años hace unos días, una buena cifra, pero lo cierto es que este runrun dentro de mí ya viene desde antes. 

    En este año 2020 muchas personas piensan y reflexionan sobre temas en los que antes no reparaban, sobre todo por la pandemia que ahora nos acompaña y que no solo ha modificado nuestras vidas sanitariamente sino también social y culturalmente de una manera cada vez más progresiva. Es un tema que daría para otra entrada igual de extensa que esta. Sin embargo, mi reflexionitis aguda viene conmigo desde hace más tiempo que esta época #covid en la que nos planteamos qué será de nosotros en un futuro no muy lejano. En fin, que lo que quiero decir es que, es tan necesario reflexionar que deberíamos hacerlo todos los días y a todas horas. En la antigüedad, los filósofos salían a la calle a exponer sus pensamientos, sus creencias y extender sus teorías, quien sabe si acertadas o no, al menos comunicaban algo. Hoy, en la era de la comunicación por excelencia o al menos en la era de la accesibilidad a esa comunicación, hemos dejado de pensar. 

    -¿Pero tú no ibas a hablar de escritura y esos menesteres? -pregunta la Mónica del pasado, siempre sonriente.
    Sí, lo que ocurre es que se me mezclan los temas y creía necesario explicar porqué esta entrada tiene el título que tiene. Dicho lo cual puedo proseguir. Ahora son las 18:09 de la tarde. Dejé la entrada a medias, a medias como la mayoría de proyectos que inicio y voy a contar porqué. Verás, desde bien pequeña me han gustado multitud de cosas, a veces ninguna tiene que ver nada con la otra, que si música, que si lectura, que si escritura, que si me pongo a estudiar una carrera a los 26, que si investigación, que si criminología, que si programas de radio, talleres de escritura, lectura, reseñas y recomendaciones, que si instagram, fotografía, viajes, blogs... Podría seguir. El problema no es que me gusten diferentes temáticas o que tenga muchas aficiones ¡qué va! eso es solo una bendición, en mi opinión. El caso es que cuando estoy emprendiendo algo (como mi idea de crear un Océano Literario oh sí, con entrevistas a escritores, reseñas, tesoros y pamplinas) después ese algo se me queda grande, siento terriblemente como si un señor o señora con un látigo invisible estuviese detrás de mí diciendo:

    ¿Has escrito ya algo para el Océano Literario? ¿Has leído el libro? ¿Aún estás así? Hoy no has publicado nada. Las visualizaciones van de culo. Nadie te lee. Estás perdiendo el tiempo. ¿Qué haces que no estás con las cosas del Océano?

    Y quien dice Océano dice cualquier otro asunto. Empecé a preguntarme si realmente lo que estaba haciendo era por gusto o era una obligación. Y sentí esto último.  Algo que me horrorizó demasiado, tanto como para llegar a la destrucción del Océano. Porque sí, aunque nadie me obligaba, yo lo sentía así, como "has creado esto, ahora ponte a trabajar en él". Creí que sería buena idea hacer un sitio más pequeño en donde subir las reseñas de los libros que iba leyendo, pero ¡sorpresa! me ha vuelto a pasar lo mismo. No disfruto leyendo, es como si viviera para el algoritmo. Lo cual me parece descabellado, quiero leer porque me gusta leer. Quiero disfrutar leyendo, no pensando en cómo voy a escribir la próxima reseña. No quiero estar pensando cada vez que leo, quiero poder incursionar en la historia sin buscar errores de trama o de estilo. 

    Llegué a una conclusión muy verdadera: haces demasiadas cosas a la vez Mónica del presente. Y ya saben el dicho: el que mucho abarca poco aprieta. Creo que es tan cierto que no sé como no me lo he tatuado ya en alguna parte del cuerpo. Editando una novela, haciendo un curso de corrección de no sé qué y esperando por otro de desarrollo de videojuegos (¡ya ves!), pensando en crear un blog de antropología, proyectos de investigación, meterme en el nanowrimo con una historia sin preparar, gestionar el twitter, el facebook, el instagram y no solo los míos sino los de una banda de música... Tocar el piano, aprender a componer canciones, hacer un taller de escritura gratuito para escritores, publicar el libro de marketing, montar una antología de alguna temática en particular, escribir una novela en gallego, escribir post para la web principal (esta) cuidar de la casa, del gato, hacer la compra, cuidar del novio,  descansar... 

    Está claro que lo que no he sabido hacer en toda la vida es organizarme. Siempre maravillada por como otras personas conseguían finalizar lo que empezaban o podían estar haciendo una única cosa al mismo tiempo y tan felices. Antes, y si no que lo diga la Mónica del pasado aquí presente, pensaba que no podía hacer solo una cosa sin aburrirme, es decir, creía que si me ponía solo a editar (por ejemplo) me iba a amargar y no podría continuar adelante. Hoy día, serán los 35, creo que lo mejor que se puede hacer es acabar una cosa y luego comenzar con la otra. No dudo de que se puedan gestionar varios asuntos al mismo tiempo y que se llegue a ser productivo, pero en mi caso he llegado a un punto de saturación tal que me he tenido que replantear: ¿qué demonios estás haciendo con tu vida?

    Con la Mónica del futuro tuve la charla más seria. He estudiado una carrera y me he graduado, mi intención principal es descansar este curso de los estudios, en la medida de lo posible, y matricularme el próximo curso (si todo va bien) en el máster de Antropología. Quiero seguir estudiando, maldita sea, aunque ahora no sea el momento porque no me sentía capacitada a seguir después del mal trago que me supuso el trabajo de fin de grado.(trago-grado-trago-grado). Quiero dedicarme a lo que he estudiado, escribiendo libros, investigando, llevando a la antropología al lugar que se merece (utopía spoiler) y eso solo lo podré conseguir si me centro y no me disperso como mantequilla untada sobre pan caliente (a lo Bilbo Bolsón). 

    Poner en orden mis ideas me parecía fundamental. Dejarlo por escrito también. Quizá ayude a alguien o no. No me importa si esto no lo lee nadie. Pero creo que hoy en día todos estamos demasiado preocupados por compartir lo que hacemos (escribimos en este caso) y que nos lean. Ya no se sabe para quien escribimos, ¿para nosotros mismos? ¿para el vecino? ¿por un like? Recuerdo la Mónica del pasado ingenua, con su blog en el que ponía sandeces y ¡lo feliz que era! Ahora parece que tenemos que vivir adecuando cada palabra, cada gesto, cada respiración a lo que el mundo se supone que espera de nosotros.

    Abogo porque cada cual haga lo que más desee internamente. A veces no es fácil discernir qué es sobre todo cuando te gustan demasiadas cosas o no sientes clara una vocación. Tampoco  se trata de ser, sino de estar, de estar en paz, en calma, sin agobios o con los mínimos posibles, disfrutando de todo cuanto venga...

    Siento que estoy en un momento trascendente de mi vida, que ni siquiera puedo contar a  nadie por miedo a no saber explicarme o más bien a que no me entiendan. Son las 18:36 creo que me voy a merendar.



  • Proyectos en curso: VETAL, novela de fantasía distópica y ciencia ficción

     




    La idea para esta novela se forjó en el #Nanowrimo del año 2015. El primer año que participaba en esa iniciativa (el año que la descubrí). Por aquel entonces estaba en proceso de autopublicar el primer volumen de Sueños de Otro Mundo, una antología de seis relatos de terror surrealista que en realidad y sin saberlo, iban a dar mucho más de sí; no eran unos simples relatos como comprobaría más adelante. 

    En uno de ellos "Las mentiras del destino" el primero de la antología, apareció de la nada un personaje que parecía tener mucho que decir. EL NIÑO DEL PASADO, un niño vestido con ropas antiguas que montaba alegremente un triciclo y vivía dentro de un libro misterioso cuyo título era TE ELIJO A TI.

    Cuando empecé con la idea para el Nanowrimo no sabía qué iba a escribir y lo que aparece en el borrador puro (el original del 2015) es una gran locura

    Me hallo inmersa en el análisis de las 135 páginas de word que tiene este proyecto para poner un poco de orden y concierto. Poco más para adelantar en este momento, os dejo con un fragmento (que quizá luego no sea igual, pero que sirve para hacer una idea)


    I.


    El niño pedaleaba sin descanso por la calle. A ambos lados había barriles de metal donde ardían papeles de periódico viejos. Al calor de la lumbre, ocultos en las sombras, estaban las almas de las que debía prescindir a toda costa, a menos que quisiera resultar tan muerto como aquellas personas.


    Necesitaba llegar a algún lugar en donde hubiese un alma en buen esado para alimentarse. El viaje ya le había costado parte de una mano y tardaría al menos tres almas para recomponerla por completo. Si hubiera podido planear el viaje con más calma... 


    ─¡Ayuda! ─gritó alguien saliendo desde detrás de un barril. Era un hombre mayor, de unos cuarenta años de los de antes. Su aspecto era horrible, la ropa, de lana deshilachada, le colgaba de cualquier manera sobre el delgado cuerpo. El pelo enmarañado se juntaba con la barba que le llegaba hasta el pecho, tal parecía un naúfrago recién rescatado de una isla desierta. Aún así, sus ojos de color verde brillaban con demasiada intensidad.


    Se abalanzó sobre el niño y consiguió tirarlo del triciclo cayendo él también. El niño se levantó enseguida, se sacudió los pantalones con desgana, sintiendo como el mal humor hacía presa de él. El triciclo, que seguía rodando por la calle, se detuvo cuando el niño se lo ordenó con la mente.


    ─¿Qué crees que haces, necio? ─preguntó el niño. Su voz era demasiado potente para ser solo un niño de ocho años y notó que el hombre lo miraba extrañado. Cambió el tono─: Solo estaba paseando con mi triciclo.


    Eso pareció convencer al hombre decrépito y se echó a los pies del niño para rogarle ayuda:


    ─Por favor, necesito una dosis de vatélica o moriré aquí mismo...


    ─¿Vatélica? ─El niño buscó en sus archivos mentales pero no halló nada. Fuera lo que fuese la vatélica, era posterior a él.


    ─Eres joven ─dijo el hombre cambiando de tema, a la vista estaba que no era capaz de mantener una conversación normal en ese estado próximo a la muerte─: ¿Qué haces aquí abajo?


    ─Estoy buscando a alguien.


    ─Conozco a casi todas las personas que merodean por aquí, no creo que conozcas a nadie... ─rió y escupió una flema que contenía uno de sus dientes.


    ─En realidad, creo que está allí ─dijo el niño señalando el gran edificio negro que se perdía entre las nubes─. En la cima.


    El hombre se puso a reír y a rodar por el suelo. Su lengua estaba agujereada y le faltaban varios dientes y muelas. Sí que parecía muy próximo a la muerte. El niño sintió compasión por él, esos sentimientos humanos no le traían más que problemas.


    ─Jamás llegarás allí arriba ─sentenció el hombre─. ¡Nunca! 


    ─Eso ya lo veremos. ¿Y a ti qué te pasa? ¿Por qué estás tan moribundo? ─Se acercó al hombre y se agachó a su lado. Tocó su barba y el dedo se hundió en la piel como si fuera mantequilla.


    ─Es esa droga... Si no la tomo no podré reponerme, moriré sin remedio. ¿Llevas algo? Ah, no... Solo eres un niño... No lo entiendo, ¿por qué pareces mayor?


    El niño empezaba a encontrarse cansado de verdad, no aguantaría mucho más. Tenía que encoger su cuerpo para no consumir tanta energía mientras buscaba un alma con la que alimentarse. También podría tomar la de ese hombre, no le costaría ningún trabajo hacerlo pero estaba en muy mal estado y era peligroso. Tal vez pudiera usar a ese hombre de transportador. Para ello tendría que ayudarle a conseguir esa droga o muerto no le serviría de mucho.


    ─Si consigo droga para ti, ¿me ayudarás? ─preguntó el niño.


    ─Si consigues droga para mí, pequeño, te besaré el culo si hace falta.


    El niño no pestañeó siquiera, esos dichos humanos eran repugnantes. Ordenó al triciclo que se acercara hasta él y se sentó como si nada ante la atónita mirada del hombre moribundo.

    ─¿Cómo te llamas? ─preguntó el niño.


    ─¿Nombre? Hace muchos soles que me lo negaron, cuando me expulsaron de la Azotea. Yo antes tenía un nombre... Hasta que me obligaron a consumir vatélica. Puedes llamarme Vatel, así me llamaban en el laboratorio: Vatel 45KM2.


    ─Muy bien, Vatel. Conseguiré tu droga y volveré aquí. No olvides que has prometido ayudarme.


    ─No he prometido nada, la muerte vendrá a por mí de todos modos. ¿Y tú cómo te llamas, pequeño ángel salvador?


    El niño se echó a reír:


    ─Mi nombre no lo entenderías, la gente suele referirse a mí como el niño del pasado ─dijo y se alejó rodando por la calle─. Vuelvo enseguida.

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    Sueños de Otro Mundo es un libro que contiene seis relatos cortos de terror y fantasía. Es el primer libro de dos y su seña de identidad es el fuego. Si te gusta descubrir lugares terroríficos y surrealistas que crees que solo pueden existir en los sueños, este es el libro adecuado para ti. Coge la mano del Guía de Otros Mundos y sumérgete en los sueños de Elisa, acompaña a Bill y su misterioso libro, conoce qué es lo que le ha ocurrido a Tommy para tener esa sed de venganza, mira lo que la televisión le ha hecho a Steve, toma un último café junto con Rolan mientras espera a su amada Sonia y ten mucho cuidado en los cruces de caminos no vaya a pasarte como a Jake.







    Sueños de otro mundo es un proyecto que comenzó con una sola historia y terminó transformándose en dos libros de relatos cortos de terror surrealista relacionados entre sí. Más parece una novela que una serie de relatos cortos pero para poder comprender las historias aquí contenidas, deberás leer primero el volumen FUEGO. En esta segunda parte, cuyo elemento recurrente es el Agua, encontrarás el desenlace y la explicación de los relatos que formaban parte de ese primer volumen y alguna sorpresa más. Adéntrate en los laberínticos lugares del otro mundo de la mano de los personajes que se quedaron allí atrapados. Todo está conectado en el telar del tiempo, entra y descubrirás cómo los hilos del destino han unido sus vidas.

    Cantando, llorando pidieron las voces
    al niño que sonríe con ojos ancianos.
    Retuerce el destino entre fuego y agua,
    bríndanos la luz de lágrimas rojas.

    Coda de los Sueños, Canto XIX
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