Hoy os traigo la reseña de una película que vi en #Amazonprime y que me ha dejado tiritando (tiritando de frío de lo mala que es)



Historias de miedo para contar en la oscuridad, es una película de 2019 producida por Guillermo del Toro basada en las novelas de Alvin Schwartz. El gancho de producida por... fue utilizado muy bien en la presentación y es esta una de esas películas, de las que el trailer de dos minutos es mejor que la hora y media que dura la película. 


SINOPSIS 

1968. En Estados Unidos, el cambio se respira en el aire. Pero el pequeño pueblo de Mill Valley está muy alejado de los disturbios en las ciudades.
Allí, durante generaciones, la sombra de la familia Bellows ha idoI 

Fue en su mansión en el límite de la ciudad donde Sarah, una joven con horribles secretos, transformó su torturada vida en una serie de historias de miedo, escritas en un libro que ha trascendido el tiempo.
Historias que se tornarán reales cuando un grupo de adolescentes descubran el aterrador libro de Sarah.


Mi opinión

El 1968 solo se refleja en la sinopsis porque en realidad no parece ambientada en esa época, por más bien ambientada que esté (que lo está) pero parece más de los 80 (de hecho, muchas personas la califican como la típica película ochentera como las que tan de moda están ahora).






Va sobre unos adolescentes de los que tampoco vas a esperar mucho más, claro está. El tal Ramón, protagonista masculino no pega ni con cola y la chica protagonista tampoco me terminó de convencer. Luego está el chaval simpático con hermana repelente y el inteligente del grupo. Se ve claramente a qué público está destinada y como quisieron hacerla lo más comercial posible, esto es, cargada de clichés absurdos, con romance y una historia dramática que nadie se cree. Más forzado imposible. No da miedo, aunque lo intentan dejando todo en silencio y subiendo el volumen a reventar cuando aparece el monstruo, recurso harto utilizado en el cine de terror que ya no se lleva, señores.


Los monstruos están bien hechos, ahí debió irse la mitad o más de la producción, porque lo que es en el guión... 



El guión en sí cojea por todas partes, sin entrar en demasiados detalles de la trama, los adolescentes hacen y deshacen a su antojo, los protagonistas no tienen padres o, ¡ah! casualidades de la vida, están de viaje. Suceden cosas por las que alguien iría a la cárcel o al menos sería interrogado, pero ¡ah! se van de rositas como si nada. Por no hablar de los diálogos insufribles y la drama exagerada que no viene al caso. 


Muy floja, ni siquiera entretiene. Le doy 2 rosas de 10 por una escena que no puedo desvelar que es la mejor de toda la película, y por el detalle de los monstruos bien hechos (que aún así NO dan miedo)