El último libro publicado de King vuelve a reencontrarnos con la detective Holly Gibney, pero el protagonismo está más dirigido hacia los «malos». De hecho, es lo que más destaca de la novela, que en ocasiones parece un ensayo reivindicativo de ciertos temas políticos y sociales. Pero vayamos poco a poco, al igual que las 600 páginas de esta historia.
Autor: Stephen King
Año de publicación: 2025
Género: Novela Policíaca
Número de páginas: 604
Editorial: Plaza & Janés
Sinopsis
Cuando el Departamento de Policía de Buckeye City recibe una inquietante carta de alguien que pretende «matar a trece inocentes y a un culpable» para expiar una muerte innecesaria, la detective Izzy Jaynes no sabe qué pensar. Sin embargo, a medida que se desarrolla la investigación se da cuenta de que la amenaza va muy en serio y pide ayuda a su amiga Holly Gibney.
Mientras tanto, la activista por los derechos de la mujer Kate McKay se embarca en una gira de conferencias, atrayendo a tantos seguidores como detractores. Alguien que se opone vehementemente a su mensaje ataca sus eventos y, aunque al principio nadie resulta herido, el acosador se vuelve cada vez más atrevido, y contactan a Holly Gibney para proteger a Kate... Una tarea muy complicada si tiene que vérselas contra un adversario movido por la ira y por un perverso sentido de la justicia.
Mi opinión
La novela empieza fuerte. Trig asiste a la reunión de Alcohólicos Anónimos mientras sostiene un monólogo consigo mismo y nos presenta sus próximos pasos. Esta inmersión psicológica en una mente perturbada es característica de King y aquí lo podremos reconocer creando de manera magistral este tipo de personajes, como Anne Wilkes, la señora Carmody, Margaret Whtie, el padre de Scott "Chispas" Landon (y el Mal Rollo) o Jack Torrance. Sin duda, este tipo de personajes se le dan muy bien. Ya sea por problemas sobrenaturales (como en El resplandor) o por cuestiones religiosas, o psicológicas. El narrador es casi la mente subconsciente alterada, en el caso de Trig por una infancia complicada con su padre, el que siempre le repetía «No tengas miedo». Aunque la traducción del título no termina de encajar con lo que se pretende decir.
En inglés es «Never flinch» que viene a significar «Nunca dudes» o «Nunca titubees». La manera que el padre de Trig (un abusador psicológico) tenía de decirle a su hijo que fuese hasta el final con todas las consecuencias. El «no tengas miedo» se queda un poco corto.
King inmersiona en Trig hasta el punto de que nos olvidamos de lo que está haciendo en realidad, y hasta nos parece que tiene sus razones para hacerlo, como si ese pasado doloroso justificara todo.
¿De qué manera conectan los asesinatos del Asesino del Jurado (como lo conocerán después) con la detective Holly Gibney? Pues el caso es llevado por la amiga de Holly, Izzy Jaynes, que le pide ayuda. El lector conoce lo que está haciendo el asesino, por lo que tampoco hay demasiada investigación como tal (y es algo que se extraña teniendo en cuenta que el libro está catalogado como novela policial) Así que conocemos al asesino y sus escenas dentro de la historia tienen más peso que el resto de la trama.
Me pasé casi leyendo en diagonal los discursos de Kate McKay, que más parecía una oda de Stephen King a sus pensamientos políticos sobre el aborto. Que, ojo, estoy muy de acuerdo con lo propuesto, pero eso no significa que me resulte sobrante en una novela. Puede utilizarse una historia para despertar conciencias, pero que se convierta casi en un ensayo sociológico tapado con una supuesta trama de asesinatos por resolver... Pues como que no me convence en absoluto.
Los personajes femeninos presentados son fuertes, Kate, Corrie, Izzy, la propia Holly y eso lo sabemos desde el inicio, sin embargo, se esfuerza por recordárnoslo todo el tiempo como si fuésemos lectores bobos que no sabemos leer entre líneas. De ahí surge mi idea de libro de intento de adoctrinamiento. No es la primera vez que Stephen King escribe sobre el aborto, ya lo hizo hace años en Insomnia, pero en aquel caso la trama principal no era esa. En No tengas miedo se disfraza todo de aventura policial, cuando no es tal. Por no hablar de que tiene que meter el tema del Covid sí o sí (y las vacunas)
Además, hay escenas sin sentido como el partido benéfico de sóftbol entre policías y bomberos, que más parece un relleno o una justificación para colocar a ciertos personajes en el momento adecuado.
La trama se resuelve de manera facilona, pero igualmente resulta tensa por la cuenta atrás. Las últimas doscientas páginas (sacando el partido de sóftbol) son muy trepidantes, ya llega un momento que quieres saber qué ocurre y se va viendo cómo se unen todos los personajes en un mismo punto. Tenemos al personaje de Chris/Chrissy que también como antagonista es muy interesante, en contra de McKay al final termina por enfrentarse a Trig en la lucha por matar a Kate spoiler (subrayar para leer)
Es un libro muy largo para lo poco que cuenta y hay partes de la historia que no tiene sentido que se encuentren ahí. He leído varias reseñas que hablan de su densidad narrativa como algo bueno o incluso destacan la historia por esas tramas que se van uniendo, en mi opinión preferiría una trama sólida (la de investigación, o la de reivindicación) que varias sueltas que se unen por conveniencia narrativa.
Dice el propio King que le costó terminar esta historia y que no estaba convencido cuando la terminó. El buen hombre tiene la excusa de que es mayor, pero sus editores no andan muy atinados. Los nuevos fans de King (a partir del 2010) se alegrarán de reencontrarse con Holly Gibney, personaje que a mí me resulta bastante anodino, no logro conectar con ella ni entiendo sus manías que otros ven como clave en el desarrollo de su personalidad. Creo que este personaje ya no da más de sí y espero que King no siga utilizándolo como excusa para escribir libros politizados.
Acepto que se haya alejado de la escritura de fenómenos paranormales o historias de terror como las de antaño (el terror cotidiano también da auténtico miedo, y ya lo usó en Carretera maldita, por ejemplo) pero sería mejor que se dedicara a escribir ensayos con su opinión política y social, sin tratar de vender un thriller que no es tal.
Bonus: Hay algo que me atormentó durante toda la lectura. Trig es un asesino (no es ningún espóiler lo pone en la sinopsis) Hasta ahí todo correcto. La primera vez que mata deja en la mano de la víctima un papel con el nombre de uno de los jurados del caso de Alan Dufrey, inculpado injustamente. En ningún momento se hace referencia a que Trig lleva guantes. Sí, vale, podría resultar obvio que los lleva, pero no se menciona. Ni en este asesinato ni en los siguientes. Por lo que no pude dejar de preguntame: ¿dónde están los guantes? Eso demuestra lo poco que le interesaba a King escribir sobre investigación policial. Así que este libro es una tapadera para ocultar que King ama a Holly y está dispuesto a escribirle cualquier trama (aunque no tenga sentido)
⭐⭐⭐⭐ / 5 Aunque la reseña es crítica, el libro me gustó con sus defectos, en especial la última parte.
Lo mejor: el asesino y sus escenas explícitas.
Lo peor: el discurso que adoctrina, el partido de sóftbol y ¿dónde están los guantes?



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