El sendero de la autopublicación es largo y diferente para cada autor/a, sin embargo, hay algunos puntos mínimos que creo que deben cumplirse. Son los que comparto hoy aquí, desde mi propia experiencia y observación.
Autopublicar significa tener el control absoluto sobre la obra, pero también más trabajo, desde la escritura del manuscrito hasta la promoción del libro. La autopublicación se define como la publicación de un libro sin la intervención directa de un editor. Escribir un libro es una tarea complicada, nadie nace aprendido, pero autopublicarlo es mucho más difícil. Se juntan al menos cinco o seis habilidades adicionales a la escritura en sí: editor, corrector, maquetador, diseñador de portadas, distribuidor, profesional del marketing...
Claro que hay personas que pueden ayudarte en alguna de esas tareas (autoedición), pero al autopublicar muchas veces te sentirás solo, con razón.
Pero eso no es excusa para presentarle (y cobrarle) al lector un trabajo mal hecho o de mala calidad. Los prejuicios alrededor de la autopublicación nunca han dejado de existir, precisamente por esos escritores que descuidan su obra, que lo único que parece importarles es tener el libro a la venta para quién sabe qué, ¿alimentar su ego? ¿Creerse mejor por escribir un libro?
Incluso hay quién dice que la culpa de que la Autopublicación sea denostada es de las editoriales, todo con tal de no reconocer los propios errores. Las guerras autopublicados vs publicados por editorial no sirven para nada.
Cuida tu historia, dale lo que se merece 📚❤️🩹¡Y no tengas prisa! Delega si lo necesitas, busca ayuda o dedica tiempo al aprendizaje.
🔸PRIMER PASO - De manuscrito a libro publicable
Antes de pensar en plataformas o ventas, lo primero es el manuscrito. Autopublicar no significa subir un archivo a internet y ya está, es necesario un proceso previo con un cuidado editorial. Así que escribiste una historia maravillosa, ya sea de ficción o no ficción, ¿y ahora qué? Cuando estés satisfecho con el texto, estos serían algunos pasos a seguir:
1. Lectores beta o informe de lectura. Tener más ojos puestos sobre la historia resulta de mucha ayuda, en especial si se trata de primeras novelas. Busca a lectores del género que escribes, eso casi siempre es caballo ganador. (Entrada relacionada: Diferencias entre lectura beta e informe de lectura)
2. Corregir el texto. Y no solo la ortografía o la gramática, también la trama, ¿es coherente? ¿funciona? ¿se entiende lo que quiero decir? ¿los personajes están bien construidos? Hay autores que corrigen mientras escriben y otros que lo hacen al finalizar los primeros borradores. Sea como sea, la corrección no es opcional, la hago o no la hago, es un indispensable. Se puede contratar a un corrector externo si no se tienen los conocimientos suficientes (o el tiempo). De hecho es lo más recomendable.
3. Portada. La portada es un elemento visual muy importante del libro, lo primero que verá el lector, incluso antes de la sinopsis. Es la puerta de entrada a tu historia, ¡cuídala mucho! No es necesario contratar a un ilustrador o portadista si no se cuentan con los recursos económicos, sin embargo, hay multitud de opciones para un buen resultado final. En Pinterest hay inspiración de gran interés.
4. Maquetación. Una buena disposición del texto, ya sea en formato físico o digital, es indispensable. Muchos escritores noveles subestiman el poder de una buena maquetación, pero un libro bien maquetado facilita la lectura, ofrece una buena experiencia y habla del cariño del autor hacia su obra. En Youtube, tengo un curso gratuito sobre cómo maquetar con Scribus (última versión de 2025)
5. Sinopsis. Es muy temida y no es para menos. Aquí puedes leer consejos para escribirla.



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