Reddit - Handwriting Errores comunes al autopublicar y consejos para evitarlos

Errores comunes al autopublicar y consejos para evitarlos

 


Llevo en el mundo de la autopublicación desde 2014 (autopublicando desde 2015) y en análisis y observación constante de esta forma de publicación. Son más de diez años (que parecen pocos y al mismo tiempo muchos) y además en los últimos cinco todo se ha acelerado y cambia de manera constante cada dos por tres. Con la llegada de la IA generativa de arte y texto todavía más y más rápido.

Hay ciertos errores típicos que veo que se repiten casi siempre, sobre todo en los escritores que tienen mucha prisa por publicar (eso ya es un error en sí mismo). Hace un tiempo subí en Youtube un vídeo sobre este tema y hoy me gustaría dejarlo por escrito. Los errores y la manera de solucionarlos (también es importante) no son categóricos (algunos sí). Por ejemplo, tus ventas pueden ser muy buenas y no te va a afectar revisar los informes de KDP todos los días, al contrario, te motivará a seguir escribiendo. Por eso, cada error es para tomarlo con las pinzas de las propias circunstancias.

Allá vamos. Los errores están enumerados, pero no tiene por qué ser un orden lógico, solo una manera de jerarquizarlos sin perderme.

1. El entusiasmo inicial que da lugar a falsas expectativas

Es muy normal (y muy humano) entusiasmarse ante ese primer contacto con la idea de autopublicar un libro. En la mente del escritor se forman imágenes de miles de libros vendidos en la primera semana. Imágenes que son falsas en prácticamente en el 99% de los casos. Por eso es muy importante mantener los pies en el suelo, saber dónde estamos incursionando cuando entramos en el mundo literario, en qué situación se encuentra el mercado, la cantidad de competidores y a día de hoy más que nunca, ser consciente de que cualquiera que lo desee puede publicar un libro. No es algo de dioses ni de privilegiados que han sido llamados al camino de la escritura. No. Cualquiera puede escribir un libro, repito. Y eso no significa que cualquiera pueda hacerlo bien, ni que tenga el interés de hacerlo bien. Considerar que subir un PDF a Amazon va a hacer por sí mismo que te conviertas en un bestseller no es un pensamiento realista, desde luego. 

Consejo: si has trabajado suficiente en tu historia, la has tratado como se merece, le has dedicado tiempo, mimo y pasión, cada venta tiene que significar un éxito rotundo. Así sea solo una. Esa es una mentalidad mucho más apropiada (para mí) que la de la amargura por la ausencia de ventas, e incluso otra peor, que es la frustración ligada al resentimiento. Convertirse de repente en un escritor derrotado, que no obtuvo el éxtio que esperaba (en base a esas falsas expectativas), que ahora se burla de otros escritores porque están empezando y "ay, no sabes lo qué te espera". O que vive en constante batalla frente a la forma de publicación mediante editorial. Que se permite incluso dar consejos desde la ironía y lo que no le ha funcionado. Esa llegada a la realidad es amarga y no beneficia al escritor, porque quién lo lea en ese estado tampoco querrá comprar sus novelas. Por eso, es preferible alegrarse de cada venta, de cada lector que se consigue. 

2. La prisa

El enemigo número uno de cualquier proyecto que se emprenda desde cero. Confiar en el proceso (y en lo que tarda en producirse) es clave para no dejarse llevar por esas prisas (muy en consonancia con el entusiasmo, por cierto). No todo el mundo tiene la capacidad de saber esperar, darle tiempo, cocinar a fuego lento sin que se queme todo. Y es que la metáfora de la cocina es bastante acertada. Si queremos obtener un buen guiso, debemos darle tiempo, vigilarlo, agregarle condimentos, ponerle agua para que reduzca, qué sé yo, no soy cocinera. Lo mismo para el proceso creativo, desde el inicio: la búsqueda de ideas, la escritura, la corrección, la maquetación, delegar en otros algunas funciones... 

Algunos escritores pueden estar años escribiendo una historia, y después no consiguen esperar uno o dos meses para dejarla lo mejor posible, ya sea con una buena portada o una buena maquetación. Cuando está cerca el momento de autopublicar, entonces es una carrera contra la mente. ¡Publica ya! ¡Quiero que me lean! ¡Quiero tener éxito! Tranquilidad. Y paciencia. Sí, es la palabra clave.

Consejos: en realidad ya los he escrito junto al error. P A C I E N C I A y C A L M A. Y confianza en el proceso. Puedes tatuarte esas dos palabras, colocarlas en tu tablero de visualización, lo que necesites. Pero no tengas prisa. 

3. La frustración por la ausencia de ventas o la incapacidad de llegar a los lectores

Y como comenté en el primer error (van muy de la mano), manejar la frustración es vital para no llevarse disgustos innecesarios. Poner unas expectativas muy altas, incluso cuando son inconscientes, nos puede llevar a este sentimiento tan negativo y dañino. No te frustres si algo no sale a la primera como pretendías que saliera. 

Lo que creemos que será y lo que después resulta ser, en este mundo de la escritura y la autopublicación, casi nunca son lo mismo.

Consejos: ten en cuenta siempre que el análisis del mercado en el que vas a moverte no es solo una cuestión de marketing, es una manera de vivir conscientemente en la realidad. Eso no quiere decir que no puedas soñar o imaginarte escenarios donde firmas en El corte inglés (jaja) ante una cola de cien personas. Imagina lo que quieras, sueña a lo grande, pero con consciencia. Busca estrategias que te funcionen, prueba, equívocate, lucha, experimenta, observa a otros, idea, escribe otra novela (¡no se acaba el mundo! ¡eres escritor, demonios!). 

4. Revisar a todas horas los informes de ventas o las reseñas

Una de las "ventajas" de autopublicar es que tienes acceso a los informes de ventas de manera instantánea y puedes consultarlos cuando te apetece. El problema es cuando eso da lugar a una obsesión insana, y en especial cuando las ventas no son lo que esperabas. Lo mismo para las reseñas. Pienso que es bueno saber si está funcionando o no la novela, si alguien comentó, pero hacerlo de manera compulsiva o para después únicamente quejarse en redes, es bastante desolador. 

Consejo: moderación. Ponerse un día a la semana, o al mes, para revisar esas cuestiones, suele ayudar. También mantener una mentalidad realista de acuerdo a la investigación previa del mercado editorial en el que hemos entrado. 

5. No tener un plan de marketing previo ni posterior

Sé que la palabra marketing asusta al más avezado escritor. Por favor, te escribo lo que quieras, pero marketing no, eso no... Lo entiendo, te abrazo, pero el marketing se puede usar de muchas maneras. No es necesario profundizar en conceptos complejos ni elaborar el tratado de Versalles para vender un libro. Se trata de tener una guía, un lugar por el que transitar antes de publicar y después de publicar (seguimiento). Aunque te horrorice o te suene extremadamente técnico, no lo es en una versión mínima del plan que puedes elaborar. 

Consejos: analiza el mercado editorial y en consecuencia lo que has escrito. Si quieres vender tu novela tienes que hacerlo. Qué se está vendiendo, dónde, cómo, cuándo... Todo. No se trata de amoldar lo que escribiste a ese mercado comercial, sino de darte cuenta de si encaja ahí y por tanto, saber de antemano las posibilidades reales (o aproximadas) de venta que tendrá. Te curas de espantos. Un calendario de lanzamiento, programación de algunas publicaciones relacionadas con el libro, esas cosas, no son tan complicadas, de verdad. 

6. Creer que el libro va a venderse solo

Así que subiste tu libro a Amazon, ¡felicidades! Has publicado un libro. ¿Y? La autopublicación es así, eres el escritor y también el vendedor, te guste o no. Por lo que subir el libro a Amazon o ponerlo a la venta en tu web, no signficia absolutamente nada. Tienes que hacer mucho más. Hay quién no está dispuesto. Bueno, tal vez solo quiere tener ahí el libro para verlo publicado o regalárselo a sus amigos. Está bien, no hay problema. Ahora, si quieres vendetlo de verdad tienes que hacer algo. 

Consejo: asume que el control de la promoción es tuyo. Hagas o no plan de marketing, acudas a ferias, organices presentaciones, lo que quieras... Depende de ti. Puedes pagarle a otro para que sea el responsable de venderlo o de prepararte un plan de acción, pagar anuncios, postear en las redes, lo que quieras, pero algo. 

7. El círculo endogámico de escritores y escritoras

Desde que empecé a autopublicar me encontré con muchos escritores que estaban como yo, ahí al inicio del sendero, con todas las dudas bajo el brazo y su libro en la otra. Lo agitaban fervientemente frente a mí, ¡mira!, ¡mira!, ¡este es mi libro!, ¡he escrito un libro!, exclamaban eufóricos. Yo también, pensaba. Entonces me uní a grupos de apoyo con escritores y escritoras que querían vender su libro y nos apoyamos, leímos nuestras obras, las comentamos, pero llegó un momento en el que me di cuenta de que mi círculo social (en las redes) eran puramente escritores. ¿Y dónde estaban los lectores? No estaban. Aunque se supone que los escritores también leen (o deberían) esos escritores quieren vender el libro, buscan apoyo tal vez en otras fases de la escritura, eso está bien, compartir experiencias, vivencias, lo que sea. Pero pienso que es un error rodearse solo de escritores, porque al final es como intentar venderle a un vendedor. Y suelen sucederse dinámicas extrañas de "te leo si me lees", "te dejo una reseña si me dejas una reseña", que dan lugar a enfados y envidias nada saludables. 

Consejo: si estás empezando en esto te vendrán bien esos grupos de apoyo, pero revisa bien en qué momento se encuentran, si solo quieren vender su obra o promocionarla, o aportan algo más: experiencia, aprendizaje... 

Consejo 2: busca a tus lectores. Están ahí fuera. Una buena manera de atraerlos al inicio, es leer libros y comentarlos del mismo género que escribes. Pues normalmente te gustarán leer las mismas historias que escribes. Si consigues llegar a esos lectores tal vez le den una oportunidad a tu obra.

8. Ignorar las críticas (las negativas)

Prepararse para recibir comentarios de lo que escribimos es fundamental. Una vez se hace pública la historia (lo que sucede al autopublicar, precisamente) llegarán reseñas y valoraciones que tal vez no nos gusten demasiado. Alejarse lo suficiente de la creación nos ayuda a masticarlas mejor. Quizás nos hieran en el ego de escritor (que suele ser bastante elevado), pero así como nos vanagloriamos y alegramos con los comentarios positivos, debemos ponerle atención a las negativas y analizar: ¿se trata de una crítica basada en gustos personales? No podemos hacer nada, ya que no hay una historia en el mundo que le guste a todos los lectores, eso no existe. ¿La crítica es fundamentada? ¿El ritmo de la novela es lento? Puede que para uno sí y para otros no, entonces entraría en el área de gustos, de nuevo. Algunos comentarios sirven para aprender y seguir aprendiendo. El camino de la escritura y la mejoría en él es de años. 

¡Atención! Porque las críticas no solo vienen de lectores una vez publicamos el libro, también pueden llegar de un informe de lectura o una lectura beta. Hay que estar preparado para ambas cuestiones.  

Consejo: así como atiendes los comentarios positivos atiende los negativos y como te dije: analiza, descarta, incluye en aprendizaje o enfádate también si lo necesitas, pero no entres en rabieta porque el lector "no entendió nada", "no sabe leer", "mi novela es demasiado buena para su entendedera". No. Por ahí no.  

9. No saber quién es tu público objetivo (y por tanto no saber dónde buscar a los lectores)

Esto es un problema que se une al de la falta de previsión en el plan de marketing. No será tan difícil definir el público objetivo, me dirás. Más de lo que crees en realidad (sobre todo en algunos casos donde el género de la novela no es tan evidente o mezcla varios). Si buscas llegar a un público adolescente escribiendo una novela de ochocientas páginas, no es acertado, de nuevo es necesario volver al análisis, en esta ocasión: ¿qué es lo que más se lee ahora mismo? (puede cambiar de un momento a otro). ¿Qué género triunfa o está despuntando? ¿Quiero escribir una historia comercial o una experimental?

Consejo: definir y buscar a tu público potencial, saber qué quiere y dónde está es clave. Averiguar también ¿por qué compraría tu novela en vez de cualquier otra? ¿Qué tienes que otro escritor no tenga?

10. Olvidarse del libro una vez se publicó

A lo mejor fue tal la odisea de autopublicar que no quieres ver ni en pintura el libro que has creado con tanto esfuerzo. Unos post de promoción después ya no vuelves a hablar de la novela, o cuando te frustras porque no vendas. Es un error. Tienes que seguir promocionándolo, de la manera que sea, mediante anuncios pagados, contando cuál fue el proceso, acudiendo a ferias o presentaciones, eventos literarios, entrevistas online. Autopublicar es mucho trabajo y no termina con la publicación, como bien sabes. 

Consejo final: paciencia, todo llega... o no. Pero el aprendizaje y la experiencia se obtiene con el paso del tiempo, no a los dos días.


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