Uno tiene la impresión de estar viviendo dentro de un remolino de horas, minutos y segundos que envuelven todo a su paso. 

De pronto un día piensas:
"Qué rápido pasan los días" y sin embargo el día o la noche anterior parecen lejanas.
Que extraña cosa es el tiempo. Sólo existe porque lo medimos.

Echas la vista atrás y da la impresión de que han pasado tantos acontecimientos, importantes o no... pero en realidad, la vida es efímera como el canto de un pájaro en un atardecer cualquiera.